¿Quieres hacerte más grande o más fuerte? Parte 2

    ¿Quieres hacerte más grande o más fuerte? Parte 2 © Depositphotos.com/Rangizzz

    ¿Son los más grandes siempre los más fuertes? ¿Puedo hacerme fuerte sin necesidad de hacerme muy grande? Como hablamos en el anterior artículo, parece que ambos objetivos no siempre van ligados.

    En el presente artículo te muestro qué es eso de hacerse fuerte y, ¿por qué no?, si cabe la posibilidad, que el entrenamiento te haga a la vez tan fuerte como grande.

    ¿Quieres hacerte más grande o más fuerte? Parte 2

    Si tu objetivo no es hacerte más grande sino aumentar los kilos que levantarás en cada máquina y, por tanto, tener una mayor capacidad de ejercer fuerza, debes conocer a fondo tu músculo y saber que cuando le pidas que haga una fuerza máxima para levantar o mover un objeto una o varias veces, nunca aprovechará el cien por cien de sus unidades motoras.

    De hecho, en la mayoría de vosotros no llegará a aprovechar ni siquiera el setenta por cien de su capacidad.

    ¿Quién es el encargado de mejorar esta situación?

    Efectivamente, el sistema nervioso. Es él quien decide si aprovecha en mayor medida el músculo o no; es él quien debe ser entrenado para utilizar todo el potencial del músculo cada vez que se le solicita la orden de contraerse.

    Por tanto, no depende únicamente del aumento de su estructura sino de un sistema nervioso preparado para exigir al músculo una mayor eficacia.

    Para ello, el trabajo que debes realizar es principalmente un entrenamiento de fuerza máxima (sistema nervioso) que viene marcado por un aumento considerable de la carga en todos sus métodos.

    Por ejemplo: tres series por cuatro repeticiones con tres minutos de recuperación entre series, utilizando una carga cercana al cien por cien de tu peso máximo levantado con una sola repetición (RM).

    Si no te conformas con un plato y buscas ambos objetivos…

    Para todos aquellos que queréis, como algunos deportistas de élite, aumentar ambas capacidades, lo único que tenéis que tener en cuenta es que debéis elaborar una buena planificación del entrenamiento en la que se alternarán periodos de trabajo hipertrófico con periodos de fuerza máxima.

    Para ello es muy importante que tengáis un seguimiento de vuestros entrenamientos por un especialista y os dejéis asesorar en la planificación de vuestra temporada.

    Para tener una idea aproximada…

    Este último objetivo ambicioso es, además, necesario para la mayoría de los casos, como ya expliqué.

    Debéis saber que, aunque entrenemos esta capacidad a la perfección, nuestros músculos tienen un límite de aplicación de fuerza, y ese límite no es el cien por cien de su capacidad, sino el ochenta por cien, dejando un pequeño margen para situaciones extremas como la evitación de lesiones o casos de supervivencia.

    Esto os lo cuento porque, cuando lleguemos a nuestro ochenta por cien de unidades motoras en funcionamiento dentro del músculo, no podremos seguir aumentando nuestra fuerza máxima si no hacemos el músculo más grande.

     

    Estaremos obligados entonces a recurrir a  la hipertrofia para que ésta nos disminuya ese porcentaje y tengamos una nueva estructura en el músculo a la que acostumbrar nuevamente a nuestro sistema nervioso.

    Espero que los diferentes conceptos hayan quedado más claros y que te quedes con el mensaje: Si eres el más grande no siempre tendrás por qué ser el más fuerte.

    Para serlo planifica bien tus entrenamientos; nosotros te podemos echar una mano si te pasas por el apartado de consultas online y solicitas uno de nuestros planes de entrenamiento. 

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