¿Quieres hacerte más grande? La importancia de los cambios de estímulo

    ¿Quieres hacerte más grande? La importancia de los cambios de estímulo © Depositphotos.com/Meggan

    Estamos de acuerdo en que la mayoría de la gente acude habitualmente al gimnasio con un objetivo puramente estético.

    Muchas personas dedican miles de horas a aumentar los centímetros de sus músculos para poder comprar una talla más grande de camiseta al mes.

    Y tú, ¿hace meses que no consigues hacerte más grande? ¿Crees que estás estancado?

    En este artículo te voy a dar la clave para que consigas tu objetivo. Quizás necesites darle una vuelta de tortilla a tus entrenamientos, así que vamos a ello.

    ¿Quieres hacerte más grande? La importancia de los cambios de estímulo 

    ¿Cuánto tiempo llevas entrenando la hipertrofia? ¿Cuatro, cinco, seis meses? Si es así, puede que ya tengamos el primer error.

    Cuidado con pasar mucho tiempo con el mismo objetivo: la ciencia ha demostrado que a partir de los tres meses la hipertrofia se estanca y por tanto no seguiremos aumentando nuestra musculatura.

     

    Disculpadme aquellos que lleváis un año dándole a la misma rutina de hipertrofia, pero quizás hace meses que deberíais haberle dado un cambio de estímulo a vuestro cuerpo.

    Y esto, ¿por qué?

    Sin adentrarnos en temas de fisiología algo más complicados, debéis pensar que el cuerpo humano es extremadamente inteligente y se rige por la ley del mínimo esfuerzo.

    Si le damos el mismo tipo de estímulo todos los días para que cambie su estructura muscular, llegará un momento (tres meses aproximados, según los estudios para la hipertrofia) en el que estará ya adaptado a este esfuerzo.

    Así pues, el día de gimnasio lo encontraremos esperándonos con las manos abiertas con la intención de trabajar lo justo para esa rutina que ya conoce y, por tanto, sin provocar un cambio estructural importante.

    Claro está que es necesario cambiar de rutina.

    ¿Cuánto debe durar el cambio de estímulo?

    Si tu objetivo es únicamente hipertrofiar, es obvio que éste debe ser el tipo de entrenamiento que predomine en tu temporada.

    Teniendo claro los meses, como te he comentado, que el cuerpo tarda en adaptarse, introduciremos un entrenamiento con objetivos distintos (cambio de estímulo) que hará reaccionar a nuestro organismo, de manera que continuará siempre en proceso de adaptación.

    Esto es lo más importante: no dejar que nuestro cuerpo se duerma, manteniéndolo siempre despierto con estímulos a los que debe reaccionar y ajustarse. Esta nueva rutina (por ejemplo: fuerza-resistencia) será suficiente mantenerla durante aproximadamente unas 20 sesiones, en las que el cuerpo reaccionará frente a este nuevo estímulo.

    Una vez pasado este mes (aproximadamente) de cambio de rutina podremos volver a nuestra rutina de hipertrofia.

    ¿Qué estímulos o rutinas podemos utilizar para evitar que nuestro cuerpo se acomode?

    No es necesario buscar fórmulas mágicas: es suficiente con controlar el número de repeticiones máximas para conocer su influencia sobre los parámetros de la fuerza, según Cometti, 1998. Puedes realizar 15-20 sesiones de fuerza-nerviosa (2-3 series de 3-4 repeticiones máximas) o 15-20 sesiones de fuerza-resistencia (3-4 series de 20 repeticiones máximas).

    Cualquiera de estos estímulos despertará el organismo antes de que se duerma, para más adelante solicitarle nuevamente mejoras estructurales (aumento de la musculatura).

    Dicho esto, si hace tiempo que no cambias de talla, efectivamente estabas estancado.

    No olvides los cambios de estímulo y crea así una correcta estrategia para tu temporada de entrenamientos.

    En el próximo artículo os mostraré la diferencia entre hacerse grande y ponerse fuerte como un roble… ¿O no existe la diferencia?

    Nos vemos en el próximo artículo. ¡Saludos, fuertachones! 

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