Da un giro a tus entrenamientos: el viraje en el nado.

    Da un giro a tus entrenamientos: el viraje en el nado. © Depositphotos.com/.shock

    Recuerdo aquel día como si fuera ayer. Cansado de no saber hacer virajes en la piscina y de hacer largos tocando con las manos en el borde final, me propuse a intentarlo. Llegando al final de la piscina traté de hacer un volteo.

    El resultado es que acabé cruzándome a la calle de al lado, sin saber hacia dónde nadar y súper desorientado. El centrifugado (que no viraje) dio miedo.

    Da un giro a tus entrenamientos: el viraje en el nado.

    Pues bien, no hay que dramatizar tanto. Esto es más fácil de lo que parece si utilizamos la progresión adecuada.

    Algunos de los aspectos más relevantes en el nado son el nivel de velocidad, la frecuencia de brazada, la longitud de ciclo y el viraje y la salida.

    Aunque el 70-75% del tiempo el nadador está ejecutando movimientos cíclicos, entre el 25-30% del tiempo se dedica a la salida y al viraje, por lo que mejorar la técnica de volteo nos va a permitir ser más efectivos en el agua.

    Aunque hay varios modelos de viraje en función del estilo de nado, yo voy a enseñarte de una manera sencilla los pasos a seguir para aprender el volteo común utilizado en crol.

    Es importante destacar que antes de realizar el gesto técnico en movimiento deberemos de practicarlo en estático.

    Pasos para conseguir el volteo común en el crol

    1.- El primer paso será realizar un volteo alejado de la pared  y a poca profundidad hacia delante bajo la superficie desde nuestro eje trasversal (voltereta común).

    Para facilitar la labor, iniciaremos el proceso moviendo ambos brazos hacia abajo en un gesto rápido a la vez que acercamos la barbilla al pecho y sumergimos rápidamente la cabeza bajo el agua (a modo de pelota).

    Es imprescindible dominar el giro para poder avanzar al siguiente nivel.

    2.- Posteriormente haremos lo mismo añadiendo velocidad (después de una brazadas) y ya más próximos a la pared. Trataremos de no utilizar las manos para ayudarnos.

    3.- Es momento de aproximarnos y tocar la pared con los dos pies tras el volteo. Para eso tendremos presente la velocidad que llevamos y la distancia a la pared (no levantes la cabeza y respira para ver la distancia a la pared).

    Esto será cuando la distancia a la pared ya no nos permita hacer una nueva brazada con propulsión.

    El ejercicio acabará una vez hemos apoyado los pies en la pared, que estarán a unos 20-30 centímetros debajo de la lámina de agua.

    4.- El siguiente paso es realizar todo lo anterior añadiendo el impulso de los pies en la pared (con poca apertura de piernas), de donde saldremos de espaldas (una mano apoyada sobre la otra en pronación, brazos en flecha y la cabeza pegada a ellos).

    En esta maniobra anterior a la salida del viraje haremos el volteo sin mover los brazos, es decir, dejándolos en dirección a la salida que buscamos.

    5.- Finalmente, tras el volteo e impulso haremos un giro de 180 rados sobre nuestro eje longitudinal para volver a colocarnos en posición ventral (es decir, bocabajo y habiendo recuperado nuestra posición de crol).

    Por último realizaremos todos los pasos anteriores tratando de impulsarnos con fuerza en la pared de la piscina, buscando tener una larga fase subacuática en posición estirada y bien alineada de mínima resistencia (flecha).

    Daremos algunas patadas al descender la velocidad para emerger y continuar el nado. Empieza la brazada justo antes de llegar a la superficie.

    El volteo para el nado de espalda

    Una vez aprendida esta técnica, también podremos aplicarla al estilo de nado de espalda, en el que únicamente tendremos que calcular la distancia que nos separa de la pared para pasar a posición ventral (tomaremos como referencia los banderines colgados del techo y contaremos las brazadas que nos separan de la pared).

    A partir de aquí se repiten todos los pasos excepto el último giro longitudinal (de dorsal a ventral); saldremos de la pared en posición dorsal (de espaldas).

    Es más sencillo de lo que parece, así que ponte el bañador y siéntete un poco más cerca de Michael Phelps mejorando tu eficiencia en el nado.

    Si has llegado hasta aquí es que te gusta mucho la natación, así que disfruta de este excelente vídeo.

    ¡Compártelo si te ha gustado!

    Seguir a EL PORTAL DEL HOMBRE

    Jorge de Libano

    Buscar en la web

    Go to top