Cuanto más dinero, ¿más sexo?

    Cuanto más dinero, ¿más sexo? © Depositphotos.com/Egorrr

    Mucha gente cree que cuanto más dinero se tiene, más sexo se practica. Sin embargo, un reciente estudio parece demostrar lo contrario.

    Lo que sí parece estar claro es que existe una influencia recíproca entre el sexo y el dinero que podría explicar la frecuencia sexual de las personas según sus ingresos.

    Cuanto más dinero, ¿más sexo?

    Más allá de la relación entre sexo y dinero dirigida a la prostitución y todo su ámbito, lo que este artículo pretende es analizar la influencia de los ingresos económicos en la práctica sexual, intentando esclarecer los posibles motivos de esta relación y la importancia que se le puede dar a cada uno de estos dos aspectos.

    Los más ricos tienen menos relaciones sexuales

    Ésta es la conclusión a la que ha llegado Lovehoney, una empresa británica especializada en juguetes eróticos.

    Según publica el Daily Mail, esta compañía realizó un estudio en el que encuestaron a miles de personas en el Reino Unido, separándoles en tres grandes grupos según sus ingresos económicos: bajos (menos de 15.000 libras, unos 18.000€), medios (entre 15.000 y 50.000 libras, unos 18.000€ y 61.000€), y altos (más de 50.000 libras, o 61.000€).

    Por lo visto, sólo el 4% de este último grupo respondió tener sexo todos los días de la semana, mientras que esta cifra llegaba al 12%, el triple, en el grupo de los ingresos más bajos.

    Es más, uno de cada tres encuestados del grupo de los más ricos afirmaba que sólo tenía relaciones una vez a la semana, mientras que esta cifra se reducía hasta casi dos de cada diez encuestados del grupo más pobre.

    Y en cuanto a una práctica sexual de varias veces por semana, los datos se correspondían con un 44% de los más ricos y un 54% de las personas con ingresos medios.

    Parece que, en cuanto a frecuencia sexual, las cifras son reveladoras: cuantos más ingresos se tienen, menos relaciones sexuales se practican.

    Aunque no podríamos concluir una correlación directa y única entre ambos aspectos, pues podrían influir otros factores como la edad o la disponibilidad de pareja, bien es cierto que éstos son datos significativos.

    Pero más allá de las cifras enfocadas únicamente a la frecuencia sexual, el estudio evaluó otro interesante aspecto: la importancia que se le daba al sexo.

    El 20% de las personas con ingresos más bajos le dieron una importancia de 10 sobre 10 al sexo, mientras que esta puntuación máxima en el grupo de las personas con mayores ingresos se correspondió al 10%.

    Según esta cifra, aunque las diferencias no sean tan grandes, existen menos personas ricas que le dan una importancia máxima al sexo, quizá porque el dinero sea más importante… o quizá no.

    Es probable que las prioridades sean muy diferentes en ambos grupos.

    ¿El dinero atrae sexualmente?

    Otros artículos y estudios hablan de una relación totalmente contraria.

    Algunos afirman que cuanto más dinero tiene la persona, no sólo tiene más disponibilidad para tener relaciones sexuales, sino que su capacidad para atraer a otras personas también aumenta.

    Es decir, que el dinero influye, esta vez de forma positiva, en la atracción sexual que se puede sentir. En ambos extremos queda clara la importancia del dinero en el sexo.

    Según el estudio mencionado al inicio, es posible que las personas más ricas dispongan de menos tiempo para tener relaciones o le den una menor importancia a las mismas, mientras que las más pobres se dediquen más a ello y valoren más el satisfacer estas necesidades.

    Pero, según el otro punto de vista, el dinero atrae, pues se relaciona íntimamente con el poder y el éxito, y la riqueza se convierte en un índice de deseo sexual.

    La cuestión de si el dinero da la felicidad sigue siendo un debate abierto, y más hoy en día. Aquí se abre otro en relación a si el dinero también da más sexo.

    Quizá el siguiente debate podría ir encaminado hacia si el dinero proporciona mejor sexo.

    Y tú, ¿qué crees?

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