Dar el paso de convivir con la pareja es uno de los más importantes y significativos en la evolución de una relación.

Algunas parejas tardan años en tomar esta decisión, mientras que otras lo hacen rápidamente y sin pensarlo demasiado.

En las relaciones de pareja podemos esperar mucho, algo, poco o nada del otro.

Las expectativas que tengamos sobre cómo es, cómo se comporta y cómo creemos que reaccionará pueden ser muy estáticas, e incluso irreales o irracionales, si no se ajustan a lo que realmente ocurre en la relación.

Si es así, estas ideas pueden hacer aumentar las probabilidades de futuros conflictos entre vosotros.

Todos tenemos una idea de cómo debería ser nuestra pareja ideal.

Consideramos clave ciertos aspectos que la otra persona debería tener, ya sean físicos, psicológicos, sociales, o incluso aspectos económicos o de éxito personal.

Muchos factores enumeran una lista de requisitos que buscamos en una pareja, a la que consideraríamos perfecta, lo que comúnmente se conoce como alma gemela.

Tras una separación amorosa, el sentimiento más común es de pérdida y vacío.

Algunas personas, consciente o inconscientemente, se sienten incapaces de soportar este malestar a solas y buscan inmediatamente el consuelo en otra relación.

Pero, ¿tienen futuro este tipo de “relaciones rebote”?

El verano es una época perfecta para muchas cosas: descansar, viajar, retomar viejas actividades, hacer ejercicio... y también es un momento idóneo para encontrar pareja y comenzar una relación.

Sin embargo, los amores de verano pueden ser engañosos y acabar perjudicando a la propia pareja.

Página 2 de 7

 

 

Go to top