Cómo evitar los conflictos de pareja

    Cómo evitar los conflictos de pareja © Depositphotos.com/Luminastock

    Todas las parejas discuten. Ésa es una realidad incuestionable.

    Y aunque se trate de una situación que no suele agradar a ninguna de las partes, es bien cierto que las peleas por ellas mismas no son negativas.

    Si se manejan de forma adecuada, sin agredir al otro ni dejándonos llevar, es posible que fortalezcan la relación y eviten crear un conflicto mayor o una crisis de pareja. ¿Qué se puede hacer para evitarlo?

    Cómo evitar los conflictos de pareja

    La mayoría de los conflictos de pareja se originan por problemas individuales, ya sean problemas de enfado, como vimos en “Seis pasos para controlar el enfado con tu pareja", celos, problemas de baja autoestima, o incluso ideas muy rígidas e irreales sobre cómo debería ser la relación o el otro.

    Existe una regla que se cumple siempre: “Si un problema personal no se soluciona, el conflicto de pareja persistirá”.

    Por tanto, primero ponle remedio a tu problema personal y esta mejora influirá muchísimo en tu relación de pareja.

    La importancia de la comunicación en los conflictos

    La propia relación también puede ser un detonante de conflicto en la pareja; es decir, las propias características del vínculo pueden desembocar en una discusión.

    Por ejemplo, es conocido por todos que la comunicación es vital en las relaciones. Cómo se comunican los dos miembros es un factor a tener muy en cuenta.

    La comunicación, sobre todo en las discusiones, debe dirigirse hacia una solución del problema, no hacia dañar al otro o a expresar toda nuestra rabia.

    Una comunicación en pareja eficaz es aquella que pone soluciones a los problemas, no la que crea un problema adicional.

    Pero también existen otros factores de la propia relación.

    Es posible que la pareja haya entrado en una dinámica en la que se han perdido aspectos positivos: hacéis pocas cosas juntos, no dedicáis tiempo al otro o simplemente no le dais algo gratificante a la pareja.

    Esto es muy significativo: la principal diferencia entre una pareja feliz y una pareja infeliz es la presencia de refuerzos positivos entre los miembros.

    Y estos refuerzos pueden ser unas palabras bonitas que le digas a tu pareja a diario, preparar una cena romántica por sorpresa, abrazarle en un momento inesperado u organizar un plan para el fin de semana.

    Cualquier cosa que se añada a vuestra “cesta” de lo positivo hará que la relación vaya en la dirección correcta y que evite así un posible conflicto.

    Negociar en pareja la solución

    Aunque, cuando los problemas llegan, es de suma importancia saber afrontarlos de la mejor manera posible.

    La pareja debe ser hábil a la hora de negociar entre ellos las posibles soluciones de los conflictos y elegir una buena resolución del problema, abarcando todas las posibilidades que existan, así como todas sus consecuencias.

    Una buena pareja es aquella que llega a una conclusión y encuentra la mejor solución conjuntamente.

    Por último, es posible que la pareja esté manteniendo un patrón negativo de relación.

    Esto ocurre cuando comportamientos de exigencia, crítica, castigo o amenazas son habituales en la interacción de los miembros de la pareja.

    Por tanto, si veis que existe esta dinámica en vuestra relación, planteaos cuál es el problema al que os enfrentáis y eliminad cualquier rastro de patrón de interacción negativo que tengáis en el presente.

    No creas que los problemas en la relación no van a seguir existiendo. Este artículo no ha tratado de inculcarte la idea de que, al ser una pareja, no debéis discutir.

    Todo lo contrario: la idea que hay que recordar es que siempre se pueden afrontar las discusiones de forma correcta, siempre existe algo que podéis hacer para evitar un conflicto mayor y siempre podéis conoceros un poco mejor para averiguar cómo no entrar en crisis.

    Como-vencer-el-desamor

    ¡Compartir es vivir!

     

     

     

    Go to top