Seis pasos para controlar el enfado con tu pareja

    Seis pasos para controlar el enfado con tu pareja © Depositphotos.com/

    Todos nos enfadamos. El enfado es una de nuestras emociones primarias, y nos sirve para reaccionar ante una injusticia y querer optar a algo mejor.

    Sin embargo, el enfado continuo y excesivo es contraproducente y crea una dinámica social negativa.

    Siempre que se trate con respeto, sin agresividad, hostilidad ni descontrol, el enfado es una respuesta natural.

    La pareja es uno de los ambientes más proclives a crear situaciones de irritabilidad, pero existen técnicas que puedes aprender para manejar tus respuestas de enfado. 

    Seis pasos para controlar el enfado con tu pareja

    Si te enfadas habitualmente con tu pareja, quizá pienses que siempre es culpa suya, que está en tu contra.

    Sin embargo, debes tener en cuenta otras posibles razones: puede que veas como una amenaza prácticamente todo lo que te dice.

    Es posible que tengas razón, pero si reaccionas estallando y perdiendo el control no solucionas nada.

    Técnicas y consejos para manejar el enfado

    Entonces, ¿cómo puedes controlar tu enfado hacia tu pareja? Echa un vistazo a los siguientes consejos y técnicas que puedes utilizar para manejarlo: 

    1.- Primero, conócete a ti mismo

    Date cuenta de tus señales que indican que estás comenzando a enfadarte, ya sean calores o respiraciones fuertes, pensamientos como “ya empezamos…” o “¿cómo se atreve…?”, y conductas típicas como alzar la voz o gestos bruscos y amenazantes.

    Reconoce estas señales, pues son el punto de partida de tu enfado.

    2.- Sé consciente de cuando te enfadas

    Del mismo modo, sé consciente de esas situaciones en las que tienes más facilidad para enfadarte, como al esperar mucho tiempo a tu pareja cuando habéis quedado, estando en el coche parados en un atasco, ciertos temas de conversación que son de por sí conflictivos (la educación de los hijos, por ejemplo), etc.

    Es vital que conozcas tus propios contextos en los que puede ser más fácil que te enfades.

    3.- Bloquea tu respuesta de enfado desde ya

    Si ya eres consciente de tus señales y tus situaciones, has dado un gran paso. Ahora no permitas que vaya a más.

    Si hace falta, sal de donde estés y distráete con música, una película o cualquier otra cosa.

    Si, por ejemplo, has tenido un mal día, no hables con tu pareja de temas conflictivos: déjalo para otro momento. Detén tu enfado en este momento, que no avance. 

    4.- Utiliza la relajación

    Respira profundamente, destensa los músculos, céntrate en tu respiración y piensa en cualquier cosa que te relaje.

    Al principio será muy complicado usar la relajación en estos momentos, pero con la práctica podrás utilizarlo como un mecanismo para mitigar tu enfado.

    5.- Trabaja los pensamientos

    Las ideas rígidas del tipo “mi pareja debe estar de acuerdo conmigo en todo” o “mi opinión siempre es la mejor” son muy dañinas para la relación y totalmente irreales.

    Debes ser flexible a la hora de pensar: podéis tener opiniones contrarias y ése no tiene por qué ser un motivo de discusión.

    6.- Aprende otras formas de mostrar tu descontento

    Se pueden hacer críticas sin descalificar ni dando toques de ironía, entendiendo al otro, diciendo sin atacar lo que deseas de tu pareja.

    Y recibe tus propias críticas sin generalizar hacia otros temas ni sintiéndote menospreciado; acepta y entiende la queja, y argumenta tu desacuerdo sin atacar la postura de tu pareja.

    Es muy complicado controlar el enfado, y más aún si ha sido una respuesta habitual en tu repertorio.

    Así que recuerda estos consejos, practícalos y dale un respiro a tu relación.

    No olvides que dos no se pelean si uno no quiere.

    Como-vencer-el-desamor

    ¡Compartir es vivir!

     

     

     

    Go to top