¿Trabajas para vivir o vives para trabajar?

    ¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? © Depositphotos.com/Imilian

    Si el trabajo es el centro de tu vida, lo que le da sentido y te define como como persona, estás en riesgo de ser adicto al trabajo.

    La adicción al trabajo es la necesidad incontrolable de trabajar incesantemente, lo que afecta a la salud, la felicidad y las relaciones personales del workaholic.

    ¿Trabajas para vivir o vives para trabajar?

    El término workaholic (trabajólico en español) fue introducido en 1971 por un psicólogo estadounidense llamado Wayne Oates.

    Actualmente, los manuales diagnósticos de psicología y psiquiatría no reconocen la adicción al trabajo como un trastorno mental.

     Sin embargo, multitud de expertos coinciden en la existencia del fenómeno.

    Esta adicción no se mide por el número de horas trabajadas, sino por el modo en el que se trabaja, la importancia que se le otorga al trabajo y las actitudes hacia el mismo.

     

    ¿Por qué una persona se convierte en adicta al trabajo?

    Las causas pueden ser muy dispares. Existen perfiles más propensos a la adicción al trabajo, como:

    - Personas muy ambiciosas con necesidad de alcanzar prestigio profesional y un elevado estatus económico.

    - Personas que se refugian en el trabajo para ocupar el vacío que sienten en su vida personal.

    - Personas inseguras que buscan desesperadamente la aprobación de sus superiores.

    - Personas controladoras y perfeccionistas que tienen dificultades para delegar.

    Además, la situación económica actual -en la que el desempleo es muy alto- puede motivar la adicción al trabajo, que puede verse agravada por el miedo a perder el empleo o por la presión de ser el sustento económico de la familia.

    Llegar a casa… y seguir trabajando

    Para la mayor parte de los trabajadores, tener la posibilidad de resolver asuntos laborales desde casa o realizar gestiones personales desde el trabajo es una gran ventaja.

    Por el contrario, estos límites difusos entre lo personal y lo laboral suponen un riesgo para los workaholics.

    Las nuevas tecnologías y los smartphones empeoran la situación

    Ya no es necesario pasar larguísimas jornadas en la oficina. Un adicto al trabajo puede estar un sábado por la noche viendo una película en su casa y, a la vez, estar contestando emails o consultando informes desde su móvil o tableta. No es capaz de desconectar.

    El hogar se convierte en una extensión del puesto de trabajo, en lugar de ser el sitio ideal para desconectar.

    Por ello, es habitual que los workaholics  escuchen quejas de sus familiares o amigos por su excesiva dedicación al trabajo.

    Características del adicto al trabajo

    Ser adicto al trabajo no significa únicamente tener una fuerte motivación hacia la carrera profesional.

    Además, lleva aparejada una serie de connotaciones negativas que van apareciendo de manera gradual. El workaholic

    - Siente una necesidad incontrolable de ser productivo.

    - Da prioridad a su trabajo.

    - Tiene sentimientos de sobreimplicación y excesivo compromiso con la organización en la que trabaja.

    - No disfruta con el ocio ni el tiempo libre.

    - Se preocupa constantemente por su rendimiento laboral y los resultados obtenidos.

    - Tiene la sensación de no poder “llegar a todo” y se queja de la falta de tiempo.

    - Trabaja para reducir los sentimientos de culpa, ansiedad o depresión.

    - Es enérgico y competitivo y siente que no pueden bajar el ritmo de trabajo.

    - No escucha a las personas que le dicen que trabaja demasiado.

    - Tiene sentimientos de culpa o se siente agobiado cuando no está trabajando.

    Consecuencias de la adicción al trabajo

    La adicción al trabajo genera consecuencias negativas que abarcan distintos ámbitos:

    Consecuencias psicológicas: estrés, ansiedad, cambios de humor, irritabilidad, depresión, adicción al alcohol o las drogas…

    Consecuencias físicas: insomnio, enfermedades cardiovasculares y gástricas, hipertensión, problemas musculares…

    Consecuencias de la vida familiar: aislamiento social, divorcio, empeoramiento de la convivencia familiar…

    ¿Puede la adicción al trabajo causar la muerte?

    La respuesta es, en casos extremos, sí. Los japoneses denominan karoshi al fenómeno de "muerte por exceso de trabajo".

    Las particularidades de la sociedad japonesa han provocado un aumento de la tasa de mortalidad por complicaciones asociadas al exceso de horas de trabajo (principalmente ataques cardíacos y derrames cerebrales).

    Este fenómeno ha traspasado fronteras y se han registrado casos en otros países.

    ¿Qué hacer si soy adicto al trabajo?

    Para solucionar un problema, el primer paso es reconocer que se padece una adicción. A continuación, es probable que se requiera la ayuda de un profesional.

    El abordaje terapéutico de la adicción al trabajo tiene como objetivos reducir progresivamente las horas que se dedican al trabajo y establecer un programa de actividades alternativas.

    Además, puede realizarse un entrenamiento en técnicas de relajación, gestión del estrés, habilidades sociales, etc.

    La vida está formada por las pequeñas cosas que suceden a diario, así que es necesario saber disfrutarlas.

     

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    Cristina-de-Alba

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