Diciembre: el momento de hacer balance

    Diciembre: el momento de hacer balance © Depositphotos.com/Xload

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    Diciembre: el momento de hacer balance

    Cuando se acerca el final de cada año, inevitablemente tendemos a hacer un balance mental (o quizá uno más formal por escrito) del ejercicio.

    No es mala práctica, más bien al contrario: siempre es una buena idea reflexionar sobre lo acontecido, sopesar lo vivido y calcular lo aprendido en el curso que queda atrás.

    La esperanza sonríe desde el umbral del año que viene, susurrando: "Será más feliz". (Alfred Tennyson)

     

    Es decir, meditar sobre aciertos y fracasos y valorar nuestros progresos en diferentes ámbitos, a fin de identificar áreas de mejora para planificar con un cierto orden cuáles han de ser nuestras metas en el año entrante.

    No, no es malo, como digo, hacer balance, pero no es fácil hacerlo de un modo objetivo y con carácter constructivo. Y no lo es porque tenemos la tendencia a exigirnos quizá más de lo que en buena lid deberíamos.

    Es decir, valorando única y exclusivamente el resultado y sin considerar las limitaciones con las que nos tuvimos que enfrentar, o la precariedad de los medios con los que contamos para hacer nuestra tarea o los problemas inesperados que se plantearon y que tuvimos que ir resolviendo sin tregua.

    El balance ha de ser mesurado. Sin ser totalmente indulgentes y absolvernos de todos los fallos, pero tampoco condenándonos al infierno creyendo que lo hicimos todo mal. ¡Por favor: equilibrio!

    Por tanto, juicio y ponderación en el análisis de lo realizado y también algo esencial: evitar compararse con nadie más.

     

     Tenemos la tendencia a exigirnos quizá más de lo que en buena lid deberíamos.

     

    ¿Cómo ha mejorado tu vida este año?

    A ver cómo lo explico: no es cómo ha mejorado mi situación en este año con respecto a lo que ha progresado fulanito (y al que, por cierto, este año le han ido las cosas muy bien), sino cómo ha mejorado mi vida y cómo he mejorado yo respecto a lo que hacía, tenía y era doce meses atrás.

    Las comparaciones no es ya que resulten odiosas, como dice el clásico aforismo, sino que son letales, porque se establece una equiparación imposible entre trayectorias muy dispares, ya que ni somos los mismos, ni nos encontramos ante las mismas situaciones, ni las oportunidades son del mismo tamaño, ni nada es absolutamente idéntico, porque cada uno se enfrenta a circunstancias distintas y con armas (habilidades) diferentes.

    Pretender llegar a un mismo resultado con tantas variables en juego es poco menos que un milagro.

    Y si el compararse con otros es una fórmula infalible para tirar la autoestima por el desagüe -ya que en la mayoría de los casos las comparaciones se hacen con respecto a personas con una gran cantidad de logros acumulados-, en el extremo opuesto encontramos el colmo de la estupidez, que es contentarse con nuestra suerte, aunque sea pésima, si esa mala suerte es compartida con alguien más.

     

    Compararse con otros es una fórmula infalible para tirar la autoestima por el desagüe.

     

    El-Faro-Diciembre-el-momento-de-hacer-balance2Un viejo granjero estaba enojado mirando los daños de la inundación. “Hiram”, gritó el vecino, “todos tus cerdos  se desbarrancaron por el arroyo”.

    “¿Y los cerdos de Thompson?”, preguntó el granjero.

    “También se fueron río abajo”.

    “¿Y los de Larsen?”.

    “Sí, también los de él”.

    “¡Mmm! Soltó el granjero, contento: “No es tan malo como pensé”. (Osho)

     “Mal de muchos, consuelo de tontos”, dice el refrán. 

    Preguntas para un año

    Nunca debemos dejar de buscar nuestra fortaleza, y ése es el espíritu que ha de guiarnos en todo cuanto hagamos.

    Por tanto, las preguntas pertinentes que deberías hacerte en algún momento de este mes, y bueno sería que lo hicieras, serían éstas:

    - ¿Cuáles han sido mis logros en este año?

    - ¿Qué errores he cometido y por qué creo que los cometí?

    - ¿Qué aprendí, qué superé, qué mejoré…?

    - ¿Qué cosas no han salido como esperaba?

    Y no me refiero a tu trabajo solamente. Estas mismas preguntas han de extenderse al ámbito personal. La vida es un conjunto indivisible, y si un área está en orden pero la otra es un caos, al final todo irá mal.

    Ahora, a pedir a los Reyes Magos

    Y ahora, y una vez hecha la reflexión sobre cómo nos fue, nos queda lo más divertido: nuestra carta a los Reyes Magos para 2015.

    El-Faro-Diciembre-el-momento-de-hacer-balance3Es decir, qué propósitos, intenciones y deseos fijamos para el año entrante y qué compromiso adquirimos con ellos para que, cuando culmine el año, nos sintamos orgullosos de nosotros mismos y de nuestro desempeño.

    Curioso como soy, indagué un poco más a fondo con el fin de saber cuáles son los propósitos más reiterados por la mayoría al iniciar un nuevo año. Di con varias fuentes estadísticas de las cuales extraer alguna conclusión: la encuesta mundial del portal MSN, la revista Time y el estudio Richard Wiseman.

    De los resultados de dichos estudios destaco lo siguiente: el 45% de la gente encuestada se compromete a un mayor cuidado personal (hacer más ejercicio sobre todo) y un 36% a pasar más tiempo con la familia. Éstos son los dos grandes compromisos por antonomasia.

    Al preguntar a los encuestados si cumplieron sus propósitos del año anterior, el 81% respondió que no. ¿Y cuáles fueron los propósitos que menos se cumplieron? Hacer más ejercicio, dejar de fumar, aprender algo nuevo, comer sano, saldar deudas y ahorrar…

    Y, por último, sobre de quién se recibe apoyo para cumplir lo que se promete al comienzo de cada año, los encuestados respondieron que de uno mismo (el 54%), de la familia (el 36%) y de los amigos (10%).

    Reflexiona

    ¿Qué deseas de todo corazón para el próximo año...? Piensa en todo lo que de verdad ansías alcanzar en 2015.

    Proponte escribir una lista con todo ello, porque seguro que al verlo por escrito te resultará más fácil ir tachando las cuestiones superfluas. Y adquiere el compromiso honesto e irrenunciable contigo mismo de cumplir con cuanto refleje esa lista.

    Puede ser sólo una cosa, o pueden ser todas las que tú quieras. Pero haz lo que reflejes: cumple con cada uno de los propósitos escritos, porque eso, aparte de las consecuencias positivas directas de lograr tus objetivos, te hará mejor persona: más fuerte, más confiado, más convencido de ti y de lo que haces.

     

    ¿Qué deseas de todo corazón para el próximo año?

     

     

    Ahora o nunca

    Por cierto, y ya termino por este mes: La necesidad de plasmar en un papel todas aquellas cosas que uno desearía realizar en esta vida tiene un nombre, y se llama The Bucket List.

    The Bucket List es una idea que surgió en Estados Unidos y que tiene como fin poner sobre un papel todo lo que uno desea vivir antes de irse de este mundo. No es una lista para hacer y luego olvidar, ni para realizar dentro de varias décadas. No. La traducción al español sería algo así como “ahora o nunca”.

    Quizá te podrías plantear hacer tu propia Bucket List, una lista completamente transparente y sincera, con aquello que pretendes arrancarle a la vida a modo de experiencias antes de marcharte. ¿Te parece?

    Como-vencer-el-desamor

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