Consigue tus metas: convierte tus deseos en objetivos

    Consigue tus metas: convierte tus deseos en objetivos © Depositphotos.com/Roman Legoshyn

    ¿Cuántas cosas puedes llegar a desear a lo largo de tu vida? ¿Cuántas de ellas conseguirás? Todas las que pasen a ser objetivos. ¿Y cuál es la diferencia?

    Alguien me dijo una vez que para convertir un deseo en un objetivo bastaba con ponerle una fecha, un plazo para realizarlo.

    Puedes desear comprarte un coche, empezar una dieta, cambiar de trabajo, casarte, viajar a la India y diez mil millones de cosas más… pero si no decides nunca cuándo lo harás, no lo harás nunca.

    Consigue tus metas: convierte tus deseos en objetivos

    Es importante marcarse objetivos en la vida. ¿Para qué? Para darle un sentido a lo que hacemos.

    Piensa en algo que quieras conseguir, algo que deseas y quieres que se convierta en realidad. ¿Ya lo tienes? Piensa en algo que sea significativo. ¿Cómo de importante es eso para ti?

    Bien; pues ahora te invito a que sigas los pasos necesarios para que tu deseo se convierta en objetivo. Cuando te hayas contestado a todas las preguntas que te haré a continuación sentirás una gran motivación y verás mucho más sencillo el llevarlo a cabo.

    Pero no te creas lo que digo, ¡pruébalo! Éste no es un artículo informativo, sino un ejercicio práctico que te ayudará a clarificar tus ideas y llevarlas a cabo. Si te apetece saber cómo, sigue leyendo.

    Pasa a la acción: convierte deseos en objetivos.-

    El objetivo tiene que estar expresado en positivo. Algunas personas identifican rápidamente lo que no quieren, por ejemplo: “no quiero sentirme inferior”.

    Vale; y si no quieres sentirte así, ¿cómo quieres sentirte? “Quiero tener más confianza en mí mismo”: ése es el objetivo. Si centras la atención en lo que no deseas, le estás diciendo a tu mente que cualquier otra cosa es aceptable.

    Que dependa exclusivamente de ti. Muchas veces nos frustramos porque estamos intentando una y otra vez conseguir algo que no depende solo de nosotros: “quiero que mis compañeros de trabajo se lleven bien”.

    En este caso tú pondrás de tu parte para que haya un buen clima laboral, pero si ellos no hacen nada para acercar posturas nunca conseguirás lo que quieres, puesto que no depende de ti.

    Especifícalo al máximo. Si ya lo tienes definido y ya sabes que es algo que depende de ti, ahora piensa: ¿dónde quieres conseguirlo? ¿En tu casa, en el trabajo, en el cole de tus hijos, en la empresa de la competencia? ¿En Valencia, en Marruecos? ¿Cuándo lo vas a hacer? ¿Hoy, mañana, en la próxima reunión de trabajo, el día de Navidad, el 15 de enero del 2023? ¿Con quién? ¿Con tu socio, con tu padre, con tu hermano, con tu mujer, con un amigo, tú solo? ¿Con quién no lo vas a hacer?

    También es importante: recuerda que, quien no suma, resta.

    Visualiza los resultados de tus objetivos

    ¿Cómo sabrás que lo has conseguido? Es el momento de que pienses en tu objetivo como si ya lo hubieras alcanzado.

    Pregúntate: ¿qué verás, qué oirás, qué sentirás? Tómate un momento para imaginar cómo serían las cosas si lo consiguieras. Aquí no voy a sugerirte ejemplos, porque quiero que salgan de ti.

    Piensa que, cuanto más claro y concretado tengas tu objetivo, más fácil será imaginarlo y a su vez más sencillos serán los pasos para lograrlo.

     

    La sabiduría suprema es tener sueños lo bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.
    William Faulkner

     

    Que sea ecológico. En PNL utilizamos este término para referirnos a las consecuencias de nuestras conductas.

    Lo que quiero que te preguntes es cómo cambiará tu vida cuándo lo hayas conseguido. ¿Y la de los que te rodean? ¿Sale alguien perjudicado con aquello que tú deseas conseguir?

    Si es algo que te beneficia a ti pero para ello alguien tiene que salir perdiendo, entonces ¿merece la pena hacerlo? Reformula tu objetivo hasta que todos ganen con él.

    Si es algo que sólo te afecta a ti y te beneficia, o incluso beneficia a los demás, adelante: no lo pienses más.

    ¿Qué necesitas para conseguirlo? ¿Qué te impide conseguirlo ahora? Piensas en qué recursos son los que tienes que adquirir para que esa meta sea posible. Piensa también en los que ya tienes.

    Eso te llevará a pasar a la acción: ¿cuál es el primer paso que vas a dar? ¿Y los tres siguientes? Escríbelos. Desmenuza lo máximo posible los pasos a seguir, como si se tratará de una receta de cocina.

    Comprométete en la consecución de tus metas

    Y por último, ¿cuál es el nivel de compromiso que tienes con tu objetivo? Si no te tomas en serio tus propios deseos o sobrepones los deseos de otros a tus propios sueños, nunca tendrás la sensación de vivir por ti mismo.

    Lo más fácil es que te pases la vida ayudando a los demás a conseguir lo que quieren y antes o después acabarás echándoselo en cara a ellos o a ti mismo.

    Comprométete a conseguir lo que quieres y estarás comprometido en dar sentido a tu vida.

    Acostúmbrate a ponerte objetivos: no esperes a que llegue enero para redactar una lista de cosas que no harás en todo el año.

    Y si piensas que te resulta demasiado difícil alcanzar tus metas tú sólo, no olvides que me tienes a tu servicio para acompañarte en el camino.

    ¡Deja de soñar y ponte en marcha!

    El que quiere hacer algo conseguirá un medio; el que no, una excusa
    Stephen Dolley

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    ¡Compartir es vivir!

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