Estiramientos para mejorar tu día a día

    Estiramientos para mejorar tu día a día © Depositphotos.com/Suprijono Suharjoto

    ¿Estiramientos? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? ¿Para mí también? ¿Con qué método?

    Éste es uno de los temas quizás con mayor controversia dentro del sector de la educación física y uno de los que sigue en búsqueda de mayores evidencias.

    A día de hoy, repasando la bibliografía que nos han ido dejando los investigadores, encontramos algunas ideas claras que te voy a transmitir a continuación y que así podrás utilizar a partir de ahora.

    Estiramientos para mejorar tu día a día

    ¿Quién debería estirar?

    Según Bob Anderson (esgrimista, coreógrafo de lucha y autor de libros cómo “Cómo rejuvenecer tu cuerpo estirándose” o “Stretching”), si estás sentado en tu escritorio todo el día, preparas cemento, haces las tareas de la casa, conduces un camión o haces ejercicio regularmente necesitarás unas sesiones de estiramientos, puesto que relajan la mente, reducen la tensión muscular, ayudan a la coordinación, aumentan el movimiento articular y facilitan la circulación y la práctica deportiva.

    Y algo más criticado: previenen lesiones musculo-esqueléticas.

    ¿Cómo estirar?

    Aprender a estirarse es fácil. Realiza un estiramiento relajado y sostenido con la atención concentrada en los músculos que se están estirando. Notarás una mejora en poco tiempo.

    Dedica de 10 a 30 segundos a cada grupo muscular sin sobrepasar nunca la línea del dolor.

    Según el American College of Sport Medicine (ACSM) tienes suficiente con dos o tres días a la semana dedicando un mínimo de cuatro estiramientos a aquellos músculos que notes más cargados.

    ¿Cuánto tiempo necesito dedicar a cada sesión?

    Ésta es una de las preguntas que más ha evolucionado en los últimos años. Los expertos huyen de las sesiones de 20 a 40 minutos.

    Actualmente, se sabe que dedicar a los estiramientos de seis a ocho minutos diarios es suficiente para trabajar la flexibilidad de todo el cuerpo.

    Aprovecha cualquier momento del día: por la mañana antes de empezar la rutina, en el trabajo para liberar la tensión nerviosa, mientras escuchas música, ves la tele, lees…

    Para concluir, me gustaría explicarte que las sesiones de 20 a 40 minutos siguen utilizándose actualmente sólo en casos en los que la flexibilidad es una necesidad técnica como en ballet, gimnasia rítmica, natación de élite…

    Si éste no es tu caso, aprovecha esos pequeños descansos diarios para darle un respiro también a tu cuerpo.

    Y recuerda: la práctica de actividad física mejora tu vida y la de tu entorno.

    Bibliografía:

    Anderson, B. (1984) Estirándose. Integral. Barcelona.

    Devís, J. (2007) Actividad física, deporte y salud. INDE. Barcelona

    American College of Sport Medicine (ACSM)

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