Gonzalo Trigueros Muñoz

Experto en Comunicación y Desarrollo Personal

- Licenciado en Comunicación Audiovisual.

- Training Trainer´s en PNL, Comunicación para el Desarrollo Personal.

- Máster Practitioner en PNL, Comunicación para el Desarrollo Personal.

RRSS Linkedin

¿Alguna vez has reprimido tus emociones? ¿Crees que serás más débil si muestras tus sentimientos? ¿Has crecido en un ambiente poco expresivo emocionalmente?

Si es así, estás en tu derecho de cambiar y aprender otras maneras de actuar que mejoren la calidad de tus relaciones y te hagan sentir más cerca de ti mismo.

En este sentido, las emociones vendrían a ser como la sal de la vida: aquello que llena de colores y matices tu vida y que hace que vivirla intensamente sea apasionante.

El esquema de los niveles neurológicos proviene del campo de la Programación Neurolingüística (PNL), y sirve para simplificar y guiar la gestión del cambio personal.

Es un modelo que explica cómo los cambios se organizan por niveles y como éstos interactúan entre ellos. Cuanto más ascendamos en los niveles, más profundo será el cambio que estemos realizando, además de que un cambio en un nivel afecta a todos los situados por debajo.

Veamos cómo funciona.

¿Alguna vez has pensado en cómo te afectan tus creencias? ¿Sabías que lo que crees sobre ti mismo determina en gran medida tus resultados?

En este artículo voy a hablar decómo las creencias afectan a nuestra vida cotidiana para que veas que tienen una gran importancia a la hora de percibir nuestras experiencias.

¿Sabes que eres la persona más importante de tu vida? Si es así, ¿qué te parece la idea de invertir en ti mismo? Eres tu mejor herramienta a la vez que tu proyecto más importante.

De cómo te cuides, te desarrolles y te valores dependerá gran parte de tu éxito en la vida.

Si quieres enfocarte en tus habilidades, desarrollar aquellas partes de ti que consideras “defectuosas” y explotar tus talentos para ser más exitoso, te invito a que inviertas en ti mismo y sigas leyendo.

Hoy voy a hablar del terrible miedo que algunas personas tienen a cometer errores. Según nuestro paradigma educativo, sólo hay una respuesta correcta para cada problema: la que dicta el profesor.

Cualquiera que se salga de la norma es castigado. Esto produce estudiantes y trabajadores temerosos y obsesionados con el error.

De ahí que en muchas organizaciones se busque al culpable de los errores para señalarlo y estigmatizarlo, en vez de encontrar soluciones al problema.

Página 2 de 3

Buscar en la web

Go to top